El Norte

Caminar en el norte de la isla

El norte es la zona más verde de la isla, un territorio donde la naturaleza se muestra en su versión más frondosa y húmeda. Aquí se encuentra el emblemático Bosque de Doramas, una auténtica reliquia de la antigua laurisilva canaria. En este bosque de laureles, envuelto con frecuencia por el mar de nubes que genera la llamada “lluvia horizontal”, habita la Paloma Rabiche, una especie endémica de Canarias que encuentra en este entorno su refugio ideal.

Tras años de intensa reforestación, el paisaje ofrece hoy un mosaico lleno de matices: pequeños pueblos con encanto, praderas verdes, zonas cultivadas, bosques densos y tierras extraordinariamente fértiles. La presencia constante de líquenes en troncos y rocas es señal de la pureza del aire y la humedad ambiental.

El norte también es tierra de tradición, con queserías artesanales donde destaca la especialidad del queso Flor, reflejo de una cultura ligada al campo y al pastoreo. Todo ello se entrelaza con senderos llenos de encanto que invitan a caminar sin prisa, descubriendo rincones llenos de vida y autenticidad.

Mi ruta favorita del norte de la isla

Teror – Barranco del Álamo – Puente del molino (Distancia: 9 km – Desnivel: 350 m –  marcha: 4 horas).

Nos adentramos en el bosque, reliquia de la Laurisilva, donde el sendero sigue el riachuelo del fondo del barranco, luego subimos en la cresta donde disfrutar de la vista el pueblo de Teror y terminamos por la visita de la Fuente Agria, probando el Agua de Teror.

Mejor época: de abril a julio